lunes, 16 de octubre de 2017

El avispero español

Hoy 16 de octubre, el Gouvern de la Generalitat, no ha respondido al requerimiento del Gobierno de España, de que contestase con un "Sí" o un "No" a si había proclamado el otro día, la independencia de Cataluña o si no lo había hecho. Como era de esperar, Puigdemond no ha dicho ni sí ni no, sino todo lo contrario. El presidente Rajoy, con un comportamiento melifluo hasta el empacho, sigue estirando la cuerda y da otro plazo al President, para que responda antes del próximo jueves, a la misma pregunta. Pero hombre, dice Santamaría, con lo sencillo que es responder con un sí o un no. Esta señora, debería dimitir por su ineptitud. Sólo sabe enfurruñarse con su pico de oro.

De verdad, estos de la Moncloa están demostrando que no quieren apretar las clavijas a Puigdemond, Junqueras, Forcadell....y estos no van a dar al gobierno de Moncloa la respuesta breve y rápida que ellos quieren. Pues claro que no, después del camino recorrido, saltándose a la torera todas las leyes, arrastrando en su decisión a la mitad de la población catalana que no quiere la independencia pero a la que van a conducir a ese destino, y en la Moncloa, soltando más cuerda. No tengo por tontos a los del gobierno de Rajoy, de sobra saben que los otros no aceptarán ningún requerimiento que les hagan desde el gobierno, pero continúan por el mismo camino, sabemos por qué razón? Por qué Rajoy no ha aplicado todavía el famoso 155? A ver si va a resultar que el jodido articulito tiene menos fuerza que la de un globo para hinchar la rueda de una bici. 

Algo pasa, entre otras cosas, eso lo están diciendo ahora, porque la aplicación del 155, no tiene efectos inmediatos y además, ya no se habla de suspender la autonomía en Cataluña, sino de nombrar una gestora, o delegación, o algo así, que sustituya a Puigdemond hasta que se convoquen elecciones. Y todo ello, sin haber hablado. Hablar, es decir, dialogar y negociar. El diálogo bien llevado, con argumentos razonados y contra argumentos igualmente razonados, puede resultar peligroso ya que, puede llevarte a ser convencido por el otro y entonces sentirte derrotado. Nadie quiere correr el riesgo de tener que aceptar que el otro tiene razón, eso en  política, es muy peligroso. En eso estamos todos de acuerdo, seguro. Pero tienen que hablar y negociar, Puigdemond tiene que apearse del burro de la independencia, al menos por el momento. Debe saber que tiene enfrente a un  gobierno de la rama dura del conservadurismo español, el más cerril de la UE, de los Ganivet, Ortega, etc. Por cierto, éste último durante el debate parlamentario sobre el Estatuto de Cataluña de mayo de 1932, partía de la premisa de que el "problema catalán" sólo podría conllevarse,  lo que Azaña consideraba fuera de lugar porque lo que se estaba discutiendo en las Cortes, constituyendo el objeto específico de las sesiones sobre la autonomía de Cataluña, era la estructura y organización del Estado de la República, es decir, materias en las que todo dependía de la habilidad y actitud de los diputados el que se pudiese hallar una solución.

En la actualidad, hay un Gouvern que no había entonces. Al Gouvern actual le importa un pito la organización estructural del Estado español y habla sólo de independencia. sobre todo por la presión de la CUP antisistémica. Bueno, a estos me gustaría preguntarles por ese sistema al que detestan. 

Es de gente elegante y bien educada, no tratar de ciertos temas en una comida familiar o de amigos, la religión, la política o incluso, está feo hablar de futbol. Yo les diría a estos, de  ambos bandos, pónganse ante una mesa, dialoguen y negocien con inteligencia y, sobre todo, no mencionen ciertas palabras, sobre todo las dos más tabúes a mi entender: independencia y monarquía. Y hablen de política con libertad, abiertamente, sobre la estructura del Estado español. No tengan miedo, a lo mejor salen cosas interesantes. A los del Gouvern, que estén tranquilos con las cálidas y estimulantes palabras de esa zoquete inventora el "diferido", la Cospedal, ahí la tienen ahora, ministra de defensa, que no cree necesaria la intervención del ejército en Cataluña. Si les pido a los convocantes, que no inviten a la negociación a gentes como Rajoy, consentidor necesario de decenas de corruptos y ladrones en su partido y que aguanta el chaparrón que le caiga, con aspiraciones triunfalistas. Saez Santamaría, la del despacho en Barcelona.....para qué? Están ya fundidos.  No hay quien soporte por más tiempo a un tipo como Rajoy.
Los catalanes, Puigdemond, Junqueras, y la inefable Forcadell, han demostrado un cerrilismo propio de gente iluminada, que se bate por un absurdo e irreal irredentismo. A la papelera.
Todos ellos son los responsables de lo que está pasando, no pueden ser la solución.




sábado, 1 de julio de 2017

ZIZEK, otro populista




He leido un par de artículos sobre ese nuevo filósofo que llenó el Circulo de BA el otro día, dejando a mucha gente sin poder gozar de las genialidades que vomita el tío, y me digo, otro más a la cazuela de populistas augures de un futuro incierto, y muy dados a descalificar lo que la democracia ha conseguido hasta ahora en nuestra civilización.

El tipo se entretiene en hacer chistes, (incluso tiene publicado un libro sobre ellos)sobre Stalin, el Gulag, Hitler o los jemeres rojos, da igual.- Los utiliza como ingredientes de sus platos  en sus clases de Masterchef para aspirantes a cocineros, profesión esta muy socorrida en época de paro lacerante. Con ellos hace unos platos que adereza con algunos atrevidos apotegmas de esos en los que ”todo el mundo piensa pero nadie se atreve a pronunciar”. De eso también hay mucho en estos tiempos, es tiempo de apotegmas.

El saber intelectual, que estuvo representado en el pasado por los grandes”cabezas de huevo”, los creadores de opiniones polémicas, teóricos marxistas  y demás fauna intelectual, pues todo eso ya no tiene seguidores, los que hay no gozan de influencia social, los partidos, etc., todo eso ya no sirve. Pero, no te suena haber oido esto ya antes?   Ahora, en estos tiempos, esa caida de los de antes ha dado paso a un nuevo ente de expresión que son las redes sociales, manifestación palpable de la miseria cultural que nos rodea como un magma destructor.Cuanta gente se ha lanzado a escribir los 140 caracteres o menos si es posible, para decir cosas, las que sean incluso para atacar a alguien y a ser posible, con faltas de ortografía, de tanto analfabeto funcional que ven en las redes la posibilidad de existir. Y los populistas echando mano de gurús como Laclau, Lacan, esmerados cocineros del pensamiento, dados a elaborar platos con muchos ingredientes, freudismo, marxismo, estructuralismo, post marxismo, etc.

Lo que resulta quizá de atractivo en gente como Zizek, es el ruido que provocan, su capacidad de seducir a sus seguidores, deseosos de escuchar en otros, esas cosas que ellos no dicen. Esta generación de nuevos mesías, crean la polémica mediante el escándalo que provocan sus declaraciones. También hay que ser escandaloso en estos tiempos de apatía, como trataba de serlo el griego Diógenes, el de la secta del perro. También el escándalo puede servir de guía para el humor, en unos tiempos estos  en los que no se produce nada con humor, no del tipo inglés que, por cierto no son nada graciosos. Hablo del humor que puede provocar el quebrantamiento de los límites de lo tolerable, cuando se subvierte el orden cotidiano, consiguiendo una desconcertada carcajada. Hay que reivindicar aquí a los surrealistas, y echar a la papelera a todos estos cantamañanas que salen como el geranio.

martes, 6 de junio de 2017

Espléndido aislamiento

Cualquiera que conozca someramente algo de historia de Europa, habrá oído hablar de lo que en medios políticos y diplomáticos, se conocía como el "Splendid British isolation ", el espléndido aislamiento británico, que permitía a ese pueblo, por lo demás, laborioso y batallador, no comprometerse excesivamente con los asuntos continentales, o sea Europa. Ya se sabe, ellos son británicos y enfrente, al otro lado del Channel, está el continente. De esa manera, no era necesario tener alianzas y amigos comprometedores. Todo esto formaba parte de aquella estrategia que los gobiernos de SM, practicaban desde los tiempos de Disraeli. Y siempre les funcionó, uno podía vivir en su isla y salir de ella sólo para ir de caza o de negocios y, ya se sabe, con los negocios no se pueden tener amigos.
En caso de nacerles un brote de empatía, siempre tenían a sus "amigos", su "big brother" antes colonias, del otro lado del Atlántico, gracias a quienes salieron victoriosos en dos guerras mundiales. Es decir, los británicos, compromisos, los mínimos, "of course".

El siglo XIX pasó, y también el XX y los británicos, quizá hartos ya de tanto compromiso con ese dichoso continente, poblado por gentes que no acaban de comprender la verdadera esencia y hecho diferencial de los británicos, deciden separarse para volver de nuevo al pasado "splendid isolation". Les debía parecer que pagaban un alto precio a Bruselas, para lidiar con los problemas del continente, sobre todo el excesivo gasto, como cuando se quejaban de estar contribuyendo demasiado a las PAC, políticas agrarias comunes, ellos que que no cultivan cereales, naranjas o aceite. Y mucho menos para estar alimentando a los vagos del sur, los PIGS, Portugal, Italia, Grecia, y Spain, you know?

Pero la guinda que no han podido digerir, ha sido la de la inmigración desmedida de refugiados, políticos y económicos, que desde hace unos años, están invadiendo Europa y ellos, los británicos, precavidos como siempre, han decidido poner coto a tanto desmán. Que se nos van a colar hasta por las alcantarillas, los inmigrantes y, lo peor, que entre ellos vienen muchos terroristas camuflados, procedentes de esos países islámicos en guerra permanente, que culpabilizan a Occidente de sus desgracias. Terroristas que no vienen con buenas intenciones, ni buscando ayuda o refugio, no, vienen a dañar nuestra tradicional  "british way life", a corromper nuestros valores. Y es entonces cuando se les ocurre desconectar del continente, como quien apaga la TV, harto ya de tanta desgracia y tanto Masterchef, así de sencillo. Y sacan el Brexit, vaya memez, que me perdonen, los británicos, tan utilitarios ellos, que inventaron tantos artilugios industriales, todos muy prácticos, cuando su revolución. Pues en esta ocasión en vez de inventar algo para seguir avanzando, les ha dado por mirar hacia atrás, al pasado, al aislamiento, vaya, que no se puede negar su vena historicista.

En estos días de ataques terroristas que está sufriendo el Reino Unido, Londres, Manchester, de nuevo Londres, y ante una cierta ineficacia de los servicios de inteligencia de ese país, las perspectivas de victoria de la señora May, en las elecciones del día 8, se están viendo perjudicadas en el resultado previsto que se ha estado haciendo, favorecedor de una aplastante victoria de la Premier. Resulta, mis queridos amigos, que los terroristas del London Bridge, no habían llegado huyendo de ninguna guerra y con intenciones vengativas. Lo de vengativas, tal vez cuadre con ellos, pero eran Británicos, reconocidos como tales al igual que la reina Isabel, estaban fichados por la policía, hacían propaganda en publico del estado islámico, y los british, no se han enterado de nada y les han colado más goles. Esos cobardes, que anteponen su ideario criminal al amor a sus propios hijos, para acuchillar a gente inocente por la calle, no se merecen la presunción de nada, no son presuntos de nada, son psicópatas desquiciados, hijos de la Gran Bretaña, que les ha dado un lugar para vivir y acaban practicando esa afición tan entrañable para ellos de degollar a las personas como si fueran corderos pascual.
Tal vez no haya sido este el mejor momento para dejar de ver la tele, que también sirve para enterarse de lo que pasa, de lo que se hace por ahí ante situaciones como las que se están dando, en las que la colaboración a tope con todos los servicios de inteligencia y policiales del "continente", es más necesaria que nunca. Que se lo piensen. Mientras tanto, el mal carece de importancia para esta gente, es banal.

miércoles, 4 de enero de 2017

Trillo, Rajoy: Marca España

Cada vez con más ahínco, uno siente el ardor pasional que provoca el ejemplar comportamiento de algunos individuos que nos llevan gobernando desde hace años. Uno de ellos es el actual presidente, Rajoy, nuestro ectoplasma nacional, que dice siempre no estar enterado de lo que ocurre, o de lo que no le gusta que ocurra. Su muestra de indiferencia es pasmosa, es la misma que mostraría una ameba, incluso un simio platirrino. Se queda petrificado, cuando le preguntan por el informe que acaba de comunicar el Consejo de Estado, sobre el caso del Yak 42 en el 2003 y la total responsabilidad del más grande de todos los cínicos actuales, el embajador en Londres, Federico Trillo, entonces ministro de defensa. Rajoy por su parte, dice del asunto que después de tantísimo tiempo, para qué mover el tema. 

Pero al tal Trillo, igual que entonces, ahora también se la suda. Aquella manera que tuvo de burlarse de todos, familiares de los militares muertos y españoles todos, apareciendo en aquella foto, al pie de los restos del avión, en un terreno inclinado propio de una ladera de montaña, todo embarrado por la lluvia de la que  Trillo, era protegido por un asistente paraguas en mano . Pero uno se inclina más a pensar que el bien jurídico al que había que proteger en aquella ocasión, era el traje de Trillo y la impoluta camisa blanca que, incluso a través del papel imprenta del periódico que la publicaba, debía de oler aun a plancha. Lo doloroso debió ser para aquel cínico, cómo osaron ponerle en aquel brete, a este caballero tan bien planchado, que situación tan comprometida, llevarle a visitar un lugar tan incómodo en plena montaña con lluvia y niebla, tan alejado de su confortable sillón de despacho de jurista de reconocido prestigio..... De seguro que el hombre tuvo que dejar abandonado por unas horas sus papeles, marchar a toda prisa al inhóspito lugar de la tragedia y regresar a toda prisa para, lo primero, cambiarse de camisa, pues es seguro que después de aquella foto, sus prendas de vestir quedarían sin duda algo magulladas. Y así no se puede recibir a la gente. 

La verdad es que, uno no siente vergüenza por estas imágenes para algunos, tan deplorables. Son así, tienen al burro cogido por las gónadas y se lo pueden permitir todo.Esta es nuestra auténtica marca españa (me perdonarán si no utilizo mayúsculas), esta es una de esas hazañas por las que uno siente en sus venas el amor patrio que nos da el estar tan bien representados.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Trueba y lo español

La que ha liado Fernando Trueba lanzando al aire un anatema cual es el sentimiento patrio. En uno de sus Episodios Nacionales, don Benito Pérez Galdós dice que el verdadero sentimiento patriótico de los españoles en defensa del suelo invadido por las tropas de Napoleón, fue cuando supieron que la tropa se estaba entendiendo con sus mujeres, siendo entonces cuando saltaron faca en boca dispuestos a degollar a la soldadesca invasora. Y es que el pueblo español podía soportar la crueldad de un rey como Fernando VII, la invasión de tropas extranjeras y la ocupación territorial por éstas, podía con todas esas muestras de oprobio y humillación pero, ay!! a la mujer de un español del pueblo no se la tocaba ningún franchute de aquellos, hasta ahí podíamos llegar.
A don Benito no le faltaba razón cuando dudaba de la dignidad de los españoles de entonces, sobre todo al ver cómo recibió el pueblo al rey felón Fernando a su regreso del "exilio" en Francia, retenido por Napoleón. El rey Fernando venía dispuesto, como así se vio, a deshacer toda la obra liberal de las Cortes de Cádiz, empezando por su Constitución y perseguir y fusilar a todos los contrarios a su monarquía absoluta. Recordemos que fuera de nuestras fronteras, primero en la Inglaterra del siglo XVII y después en la Francia de finales del XVIII, se decapitó a sendos reyes por traidores a su país, o a su pueblo, como se quiera. Carlos I y Luis XVI, no pudieron ver sus cabezas caer al cesto después de que se las hubieron cercenado. Pero no fue Fernando VII el único monarca traidor a España. Ya en 1923 Alfonso XIII, poniéndose la Constitución canovísta por montera, dio plenos poderes a un militar, el general Primo de Rivera, para que enderezase el país. Y nada se hizo en ninguno de los dos casos con los traidores y mucho menos cortarles la cabeza.
Y al hablar de montera, hay que recordar que en el reciente asunto del director de cine Fernando Trueba, ha sido precisamente uno de esos toreros,  cantera inagotable de patriotas de bandera, tricornio y crucifijo, quien  henchido de ardor patrio español, como un espontáneo en plena corrida, que ha saltado al ruedo, blandiendo estoque y crucifijo y puesto el grito en su cielo,sin duda, para atacar al director al grito de "devuélvenos el dinero de la subvención". Patético el guapo torerito pero al mismo tiempo, coherente con sus valores, aun sin que sepamos si Trueba los comparte.
Lo que si es verdad es que, un somero repaso a la historia de nuestro país, sirve más que de sobra para que no afloren señas de españolidad, habiendo tenido reyes traidores, militares golpistas y traidores también, guardias civiles felones, con su inevitable tricornio acharolado "pret à porter" en cualquier etapa de la historia gobierne quien gobierne, etc. 
Tal vez el director Trueba, estuviera pensando en alguna de estas características de nuestra raza para no sentirse español, lo que no le salva de su inoportunidad para manifestarlo, en eso sí que ha sido un auténtico cándido.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Los cínicos modernos

Por qué prolifera tanto la corrupción en España?
Aparte de la tradición  que existe en España en este terreno, hay otros elementos que la hacen fácil de soportar por quienes la practican. No es sólo esa falta de lo que los griegos llamaban aidós, respeto, sentido moral, vergüenza, tan importantes para la convivencia cívica. También los corruptos utilizan otros mecanismos de racionalización que hacen posible  la proliferación de la corrupción.  Se trata de la auto justificación que se desarrolla automáticamente en nuestro cerebro para superar las incoherencias entre nuestros valores y nuestra conducta, lo que en psicología se conoce como “disonancia cognitiva”.
Se pueden utilizar argumentos para justificar comportamientos inmorales: “es legal”, “los otros también lo hacían”, “creí que era legal”, “me lo merezco porque no me pagan lo suficiente”, son algunas de las ocurrencias que utilizan los corruptos para justificar su conducta cuando les han pillado. Y es esa necesidad que tenemos de coherencia, la que nos lleva a justificar nuestras acciones ante los demás.

 Estamos viendo como, desde hace meses, surgen más y más casos de corrupción, unas veces individuales, otras son auténticas redes sociales de la corrupción, en las que aparecen individuos ligados a la política y al mundo de la empresa,  mafias si se quiere. Todo lo cual constituye un auténtico escándalo que seguro no estaba en las intenciones de los mafiosos. Pero los escándalos, sirven para escandalizar, algo que aquí lo resolvemos volviendo a votar a los autores de los escándalos, y aportamos la justificación de que no todos en el partido son unos corruptos votando a nuestro partido de toda la vida, con lo que nuestra conciencia se tranquiliza y nuestra conducta también resulta coherente.

Volviendo de nuevo los ojos a Grecia, incluso a la Grecia arcaica, existía allí una cultura de la ejemplaridad como complemento a la ciudadanía. Hoy día, se podría ver la corrupción como la manifestación más vulgar del nuevo rico pasada a la política, una especie de fatalidad zoológica que aprisiona al ser humano en cuyo rescate ha de intervenir la educación como vía para ser ciudadanos. Pero en la Grecia antigua, no llegaban a tanto, a los que por un afán de provecho conculcaban las normas de mutuo respeto, el decoro, la decencia, el sentido moral en definitiva, simplemente se les llamaba “perro” ya que a este animal le caracterizaba la falta de aidós, respeto y vergüenza que, junto con el sentido moral eran muy importantes para la convivencia. El hombre griego, al actuar sin vergüenza a la manera bestial, justificaba así la equiparación con el perro, con su misma desvergüenza e impudicia. De esa manera se señalaba así a los que no estaban dotados para la convivencia. Y eligieron al perro porque, sin ser una fiera salvaje, sino un compañero fiel del hombre, doméstico y domesticado, es muy poco gregario e insolidario con los suyos y está dispuesto a traicionar a la especie canina y pasarse del lado de los humanos si con ello sale ganando. Es agresivo y fiero y fiel y cariñoso según sus relaciones. Vive junto a los hombres pero mantiene sus hábitos naturales con total impudor. Comparte con el esclavo el saber obedecer las órdenes de su amo, pero no mucho más. Es sufrido, paciente, fiero con los extraños y se acostumbra a vivir con los humanos aceptando lo que le echen para comer. No se oculta para hacer sus necesidades ni para sus tratos sexuales, roba la comida que encuentra y se mea en las estatuas de los dioses, sin miramientos. No pretende honores ni tiene ambiciones. Sencilla vida es la del perro.
Los que empezaron a llamar a Diógenes de Sinope “el Perro”, (siglo IV aC), tenían la intención de insultarle con ese epíteto tradicionalmente despectivo, pero a él le parecía muy apropiado el calificativo y le enorgullecía, pues había hecho de la desvergüenza uno de sus distintivos y el emblema del perro debió de parecerle el más adecuado a su conducta. El ejemplo que Diógenes intentaba inculcar en aquella población, era una llamada a sus conciencia ante el desmoronamiento de los antiguos valores de las polis como consecuencia de las guerras griegas, propugnando una ejemplaridad austera en las necesidades del hombre.
Los cínicos actuales, corruptos como los Rato, Blesa, tarjetas black en Bankia, ERES en Andalucía, Gurtel,, Granados, Bárcenas, etc., podrían ser calificados de “cínicos” según el modelo griego, es decir, de “perros”, por su desvergüenza y falta de pudor? Se avergonzarían de ser calificados así o como Diógenes el Perro, se sentirían orgullosos al ver como la población, en el caso de los políticos,  les sigue votando? La respuesta, en las próximas elecciones.



miércoles, 6 de abril de 2016

Pescaderas, verduleras y carreteros

Durante la Dictadura, era muy usual llamar verdulera a cualquier mujer que  hablara mal, empleando palabras groseras, voceando, o  frases malsonantes. Las formas sociales que exigía aquella sociedad las representaban las personas decentes, se decía, y en el caso de las mujeres, las sumisas, que no levantaban la voz más arriba de su camisa de tareas. Se decía, "hablas peor que  una verdulera",  dando por descontado que las verduleras eran vulgares y utilizaban un lenguaje soez y chavacano. Pero a las verduleras, se les podía consentir ese mal hablar, dada su vulgaridad y carencia de una educación cristiana como Dios manda, o mandaba. Qué se podía esperar de ellas? Por ello, llamar verdulera a una mujer era insultarla y reducirla al escalón social más bajo por aquel entonces.
El oficio de verdulera en la España gris de vencedores y vencidos, estaba muy alejado del que se esperaba de señoritas de bien, que no podían dedicarse a ganar la vida de esa manera, ni tenían necesidad de ello, aunque pasaran hambre. Sólo tenían que esperar pacientemente a que un varón de posibles, se fijara en ella y  cambiase su tutela, de padres a marido.

Igualmente ocurría con los carreteros, hombres a los que quienes tengan edad para ello, recordarán en los años 50 y 60, conduciendo carros arrastrados por bestias de carga, como mulas, bueyes o caballos de tiro. Eran los medios de transportar mercancías que existían. Estas podían ser desde alimentos al mercado hasta chatarra o restos de muebles que podían ser vendidos. Ocurría que cuando la mula, pongo por caso, se negaba a continuar tirando de la carga, el carretero una vez perdida la paciencia y ante la terquedad del cuadrúpedo la emprendía a zurriagazos con el animal además de dedicarle toda clase de insultos y blasfemias, maldiciendo a dioses, vírgenes y todos los santos de la corte celestial a los que, supuestamente, responsabilizaba de la actitud del animal. Por ello, se decía también "hablas peor que un carretero". En este caso, era el hombre mal hablado y blasfemo el receptor de la invectiva.
En ambos casos, destacaba la intención de quienes los utilizaban como ejemplo de comportamientos poco cívicos, asociados eso sí, a clases de extracción social baja ya que lo de ser pobre era sinónimo de brutos mal hablados.

Ha sido el escritor Felix de Azúa quien me ha recordado aquellas prácticas que parecían olvidadas. Cuando este flamante académico ha encontrado para la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau el oficio de pescadera como más acorde con su extracción social y curriculum académico, dudo mucho que haya intentado dignificar a alguien, ni a la alcaldesa ni a las pescaderas. Más bien, suena a intento de menospreciar a la Colau por no pertenecer a la misma élite intelectual de la que él procede. Un individuo bien considerado durante la Dictadura y perfectamente homologado después en la democracia, en quien resulta evidente la pervivencia de cierto atavismo de aquella época. Era usual entonces, marcar las distancias entre las clases sociales, asociando los oficios de menor o ínfima cualificación social  a los grupos sociales más pobres mientras que, en el otro lado estaban las gentes de bien, que usaban sombrero y corbata aunque pasaran hambre.

Lo más mezquino y sórdido del individuo frente a las críticas recibidas, ha sido su intento de arreglarlo diciendo que las pescaderas ejercen un oficio muy digno que es la muletilla más ridícula que se puede añadir, con esa falsa condescendencia que comúnmente, se muestra hacia aquellos a quienes se menosprecia o se considera de categoría inferior. Alguien ha mostrado condescendencia en alguna ocasión hacia un notario, ingeniero o médico, por citar algunas de las categorías profesionales de más alto rango, diciendo que ejercen un oficio digno? El caso es que el mundo sería más feliz si la gente no tratara de ocultar su estupidez.