lunes, 18 de abril de 2011

Salvar la Casa de Campo, salvar Madrid

La ciudad de Madrid, bajo la dirección de su actual gobierno municipal, se está empeñando, dicho esto en el doble sentido de "empecinamiento y endeudamiento", en obras aparentemente grandiosas, sublimes, extraordinarias y a su vez ordinarias por lo chabacano, y está cayendo en lo vulgar, en lo kitsch.
Lo realizado en la M 30, concebida para el uso del coche, con el despilfarro de materiales costosos como el granito (Madrid presa del granito) y como colofón el proyecto Madrid Rio, con miles de arbolitos que harán exclamar a los ciudadanos "qué bonito está", ha mostrado que no hay nada que pare a este alcalde megalómano y derrochador, ni Bruselas cuando condenó las obras por el impacto que estaban causando. Fueron ocho años de calvario en los que la destrucción de patrimonio no puede justificar el resultado final. Desaparecieron miles de árboles desarrollados durante décadas, desaparecieron las instalaciones deportivas de la Virgen del Puerto, se ha alterado la superficie del terreno, apareciendo taludes y elevaciones impidiendo la visión, en lugares como la entrada al parque de la Casa de Campo. Incluso, la puerta de acceso al parque por el Puente del Rey, ha desaparecido, y en su lugar han instalado unos horribles y grotescos fustes de pseudocolumnas, en granito, para dar más espectacularidad al bodrio municipal, un   remedo de los Propileos de entrada a la Acrópolis ateniense. Cero en gusto estético.
Para hacer todo esto, no se ha contado con la participación ciudadana,ni siquiera a los vecinos de la zona, que sólo han sufrido mientras el caos ha perdurado. La oposición, acomodada en sus poltronas, esperando la campaña electoral,para decir que van a trasladar la sede municipal a la Casa de la Villa. Así os va a crecer el pelo.
Tenemos un problema en esta ciudad que si es de todos, hora va siendo ya de que se cuente con nuestra opinión. Basta ya de "cesarismo munícipe" y de izquierda acomodada: movilicémonos, como acaban de hacer en Paris. Allí, acabamos de saber que una organización que lucha por la salvaguarda del Bosque de Bolonia intentando parar lo que ellos consideran un atropello al parque: la construcción de un edificio proyectado por Frank Gehry, para la Fundación Louis Vuitton. Lo cierto es que el caso está en los tribunales de Paris, ya que la Coordinadora está luchando por algo que no consideran positivo. Por ello es importante la movilización ciudadana y reivindicar nuestra participación, a través de asociaciones, con poder de decisión y actuación. Es necesario descentralizar las decisiones que incumben a los barrios, a los vecinos.No nos podemos conformar sólo con ser oídos, hay que actuar.
Bien, pues aquí también tenemos una asociación que acabo de conocer con motivo de la maratón del domingo 17 de abril y que se está movilizando. De momento reclaman la puerta de la Casa de Campo al Ayuntamiento, quien no sólo la retiró sino que se niega a dar razones de su paradero: el despotismo autoritario. La asociación se llama "Plataforma salvemos la Casa de Campo" y tienen una dirección electrónica: ju.gavic@yahoo.es, por si alguien les quiere apoyar.
Es necesario que participemos porque en ello hay opción a las innovaciones y a nuestro derecho a hacer en nuestra ciudad aquello que más nos convenga.
Sólo un recordatorio: el actual Ayuntamiento de Madrid, se ha empecinado en dos ocasiones en traer a la ciudad una olimpiada. Sendos fracasos. Un Ayuntamiento que, siendo aspirante a olímpico, ha destruido instalaciones deportivas de la ciudad, la ya citada de la Virgen del Puerto, las de la Plaza de la Cebada y otras que ha tenido cerradas durante meses para luego privatizar.Y ha construido la Caja Mágica que no ha servido más que para enriquecer a la empresa constructora.Y todo, sin escuchar a nadie. Va siendo hora de que se nos oiga.