martes, 22 de diciembre de 2015

Algunas consideraciones sobre las elecciones del 20 D

Si nos fijamos en el semblante de los cuatro principales candidatos que han acudido a estas elecciones, que aparecen en la portada de El Pais del martes 22 de diciembre, vemos que el gesto de Rajoy es el habitual en él, inexpresivo, pese a haber ganado las elecciones.. Por su parte Sánchez y Rivera aparecen serios, decepcionados tal vez por no haberse cumplido sus expectativas, mientras que el rostro de Iglesias sonriendo parece querer decir que está contento con la situación. Es el único que sonríe considerándose posiblemente como el más fuerte, el que tiene una posible llave para lograr la gobernabilidad que a tantos está asustando, por no ver claramente que rumbo va a tomar la situación. Como dice Salvador Pániker ese mismo día en el mismo diario, "el defecto nacional es que nadie escucha ni cambia sus paradigmas.
Gobernar el país en coalición o mediante pactos es algo inédito en España acostumbrados como estamos a que sea sólo un partido quien lo haga habiendo aprovechado siempre esa situación para imponer su criterio, en plan rodillo, tal como se acusaba al PSOE en los primeros gobiernos de González. Y esta situación produce pánico ante lo nunca visto: hay que negociar, lo que supone ceder en ocasiones y obtener algo a cambio en la transacción. Eso es la política, donde todo es posible, hay que ceder para obtener, siempre que no se pida la Luna, pues ya estaríamos en el campo de las utopías que tanto daño han hecho durante el siglo XX. Eso sí, hace falta madera de político,de negociante no de funcionario y que me perdonen los de este gremio.

Resulta que en la UE, esa practica es ya ancestral. Recordemos el caso de Italia, de la que siempre se ha destacado su ingobernabilidad crónica desde el final de la Segunda Guerra mundial, pero nunca ha salido el menor gesto de preocupación por ello, ni ruido de sables ni majaderías similares. Y no son los únicos los italianos si nos fijamos un poco. En la Francia republicana, los gobiernos de coalición son habituales; en Alemania firmaron un acuerdo de coalición para gobernar en 2013 los tres principales partidos con Merkel de Canciller. Bélgica estuvo sin gobierno durante más de un año, y no han sido los únicos, hay más. Entonces, qué es lo que nos diferencia a nosotros de ellos? Por qué nosotros no vamos a llegar a un entendimiento? Falta alma, como titula uno de sus libros el escritor Javier García Sánchez, un sentir capaz de renacer desde dentro de la terquedad y la cerrazón, ceder a otros a cambio de obtener algo, puesto que en toda negociación cuando  se quiere obtener algo, hay que dar algo también. Incluso hay que renunciar a algunos principios fundamentales que tiene todo programa político. Lo que no se puede es, antes de nada, sin haber hablado todavía, empezar a negar el apoyo para la gobernabilidad, al partido que, en buena ley, le corresponde liderar la negociación a quien ha sido el que más votos ha obtenido. Pero no es al partido sino a su líder, Rajoy a quien no va a apoyar. Tal vez lo haga por coherencia política puesto que si le dijo en su cara que no tenía decencia, cómo ahora le iría a apoyar?. No queda bonito, la verdad. A lo mejor si cambian al candidato los del PP, el señor Sánchez se animaría, no sé. Lo que debería haber hecho el señor Sánchez cuando Rajoy apoyó a su amigo Bárcenas a ser fuerte, era haberle pedido la dimisión o una moción de censura y no lo hizo como en tantas otras cosas el PSOE se ha limitado a ser una oposición dócil con un líder que vocea en demasía, pero nada más. 
Por su parte, el señor Rajoy que de líder tiene muy poco, o nada, sigue diciendo las mismas cosas que en campaña electoral, más Constitución, (qué querrá decir con eso?) unidad inquebrantable de la nación española, no a los recortes, qué? No, eso no lo ha dicho de veras. etc. Proponga Vd. algo atractivo para sus oponentes, sea imaginativo y recurra a la lectura de algún clásico, algún sofista griego antiguo por ejemplo, y aparque el Marca por un tiempo. Y si no, léase El Príncipe, ya sabrá quien es su autor.
A mi modo de ver, el nudo gordiano está en Pablo Iglesias  con su consulta catalana y el derecho a decidir. Habrá que cortar ese nudo tal como dice la leyenda que hizo Alejandro el Magno al ver que no lo podía deshacer? Pues aquello sirvió, sea cierta o no la leyenda, porque el macedonio siguió sus conquistas.
Pese a que no le había invitado a esta disertación, me acabo de acordar del señor Aznar el Decadente, más valdría que se callase de una vez y dejara de marear a Rajoy diciéndole lo que tiene que hacer. La reflexión que pide a su partido para explicar el abandono que ha tenido de muchos de sus votantes, debe buscarla en esa política de complicidad con la corrupción que ha llevado su partido y recordar que a los mentirosos les crece la nariz como le ocurrió a él cuando nos dijo que en Irak había armas de destrucción masiva porque así se lo dijo su amiguete USA. Se puso a reflexionar entonces sobre ello? Así como sobre la autoría de los atentados de Atocha. Tampoco aquí reflexionó y divulgó una mentira con el apoyo de Pedro J. Señor Aznar, váyase para siempre y no vuelva nunca jamás. A ver si me hace caso por una vez.

jueves, 2 de julio de 2015

El perdón de Zapata

Hace unos pocos días, el ministro del Interior, Jorge Fernandez Diaz, declaraba en una entrevista a la cadena SER que no era suficiente con que el concejal Zapata pidiese perdón por sus torpes chistes sobre judíos y ceniceros. No añadía nada más, no decía qué más tenía que hacer el concejal para satisfacer al ministro. Sí dejó claro que el perdón no bastaba, no era suficiente. O no le concedía valor el ministro al hecho de que un atolondrado muestre su arrepentimiento por haber dicho una majadería que puede molestar a otras personas.
Sin embargo, el Partido Popular, en el que milita el ministro, se ha quedado ronco durante años exigiendo a los asesinos de ETA que tienen que dar muestras de arrepentimiento por haber matado a personas si quieren ser reconocidas sus reivindicaciones. Es decir, al gobierno, da igual si es el actual o algún otro anterior, le bastaba con que los asesinos etarras pidiesen perdón dando más valor a este arrepentimiento que a otros. En este caso, pedir perdón tenía un valor.
Resulta por tanto que el significado del arrepentimiento tiene connotaciones diferentes. Así, mientras en el caso del concejal Zapata, resulta creíble, dando por seguro que ese hombre está arrepentido de lo que expresó hace cuatro años, quien puede creer a un etarra que habiendo matado por una causa que él consideraba válida, vaya a resultar que tiempo después lamentando lo que hizo, acabe invalidando su causa con un simple perdón a las víctimas. Eso, no se lo cree nadie, sin embargo al gobierno le sirve, le basta con ello. El gobierno, así, acaba equiparando ambas faltas, unos chistes dichos en ambiente de "graciosillos" y el asesinato vil y cobarde. El perdón del concejal no basta, es insuficiente, mientras que al etarra le basta con pedir perdón para ver mejoradas sus condiciones carcelarias.
Lo que resulta evidente es que para el gobierno el hecho de pedir perdón queda banalizado al reducirlo a una mera fórmula simbólica sin valor alguno. En el caso del concejal Zapata, porque no es suficiente para lavar su culpa, siendo tal vez ese motivo de insuficiencia, que no se haya exigido lo mismo al diputado Hernando por burlarse de los muertos del franquismo. Tal vez lo banal no esté en el arrepentimiento sino en el tipo de falta. Para el gobierno es más grave hacer un chiste sobre judíos que burlarse de la gente que busca a sus parientes asesinados por Franco, esto último son cosillas que se dicen en un momento de acaloramiento añadiendo que quienes las realizan lo hacen porque se está dando dinero. Y también para el gobierno, tiene más valor la palabra de un etarra asesino cuando pide perdón, que si es un concejal elegido democráticamente quien lo hace. Demasiadas contradicciones.

viernes, 13 de febrero de 2015

Simancas, el cerrajero de Ferraz

Patética fotografía la que aparece en la portada de El Pais de hoy 13 de febrero, en la que se ve al "cándido" Rafael Simancas, en el momento de abrir el despacho de su anterior ocupante, el defenestrado Tomás Gómez para ocuparlo él por encargo de la directiva del PSOE. Durante estos años desde que Simancas fuera apartado de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, tras la traición de dos de los miembros de su partido a los que el mismo Simancas había elegido, el citado sujeto ha estado callado, sin intervenir en ninguna actividad destacable y es ahora cuando recibe el encargo de dar la cara, cambiando la cerradura del despacho de Gómez para que éste no pudiera entrar y además, conceder una entrevista en la que dice en el mismo diario que Tomás Gómez iba derecho a llevar al partido a la destrucción, al menos en Madrid. Que bochornoso papel el de este sujeto que cuando fue apartado de la presidencia, no dijo ni "mú", ni él ni tampoco nadie del PSOE. Nadie se indignó por el papel de los tránsfugas vendidos, pero vendidos, a quien?

Durante los años que, gracias a este luctuoso hecho, el Partido Popular ha gobernado en Madrid con Esperanza Aguirre de Presidenta, se han llevado a cabo unas políticas que el PSOE no hubiera podido realizar, no por discapacidad política sino por coherencia ideológica. El PSOE, no podía privatizar todo lo que se ha privatizado en la región de Madrid, en sanidad, enseñanza y servicios sociales y mucho menos podía hacer los negocios urbanísticos que se han llevado a cabo con los populares en el gobierno regional así como los recortes que se han hecho en servicios sociales.  Es por ello que Simancas, no era el candidato adecuado para gobernar Madrid, por lo que había que apartarlo. Con la apariencia de una compra de votos pagados por constructores a los tránsfugas,  la idea de una conspiración de mayor calado en la que participaría un amplio sector del PSOE madrileño, con el siniestro Balbás a la cabeza, estaría de acuerdo en que gobernasen los populares, en primer lugar por los odios existentes entre los miembros de la formación socialista madrileña y en segundo lugar porque no estaría bien visto que, con los socialistas en el gobierno, se hubiera podido llevar a cabo la política urbanística que luego hicieron los populares. Conspiración, acuerdo pactado, da igual,  perfectamente pudo haberlo entre un amplio sector del PSOE, el PP y los poderes económicos de la región de Madrid que veían la oportunidad de realizar buenos negocios. El PSOE era un obstáculo, sólo para gobernar pero no para un entendimiento cómplice.

El "cándido" Simancas, se prestó al entuerto si no voluntariamente , al menos de manera tácita. Nadie en su partido se quejó por lo ocurrido y sólo se limitaron a destituir a Tamayo y Saez, los dos diputados de su partido que se abstuvieron en la votación para que Simancas no fuera elegido.
Y durante este tiempo qué ha hecho el "cándido" peón? Pues ocupar un despachito en la sede del partido y cobrar un salario para vivir, eso es todo. Y toda la camada del PSOE regional, sin la menor intención de gobernar Madrid, limitando su política a elevar quejas al partido gobernante por determinadas decisiones que les parecieran inadecuadas.

Y ahora, al cabo de los años aparece ofreciendo  esa imagen dócil y mendicante, haciendo de portavoz del manotazo a Tomás Gómez para justificar su no idoneidad como líder por Madrid. El "naif"  Simancas, ofrece una pobre altura política, una abyecta sumisión al dictado que le impongan, tal como hizo en aquella ocasión  que, más de diez años después sigue sin estar clara. Es por ello que la teoría que expongo aquí, mientras no se demuestre lo contrario puede ser válida como cualquier teoría. Lo que Simancas ha hecho, prestándose a ese papel tan indigno, sólo podía ocurrir en esa cueva de alimañas que es la federación socialista madrileña.

lunes, 19 de enero de 2015

Sentido del humor y libertad de expresión en Charlie Hebdo

Desde que ocurrió la barbarie de Paris contra Charlie Hebdo, ya con las cabezas más frías,  se han ido sucediendo las opiniones contrarias a considerar la libertad de expresión un valor de nuestra democracia que tiene que ser respetado por todos, incluso por aquellos que no lo tienen entre sus valores culturales.
Luego está lo del sentido del humor, qué cosas nos hacen gracia y que otras no. El  humor, no lo olvidemos, es desde Cervantes, una seña de identidad nuestra, de Occidente.
La libertad de expresión, incluso entre nosotros, tiene sus limitaciones. No podemos hacer apología del nazismo o gastar bromas sobre el Holocausto judío, sin recibir duras críticas, incluso cayendo en el delito, siendo acusados de antisemitismo en caso de hacerlo. Por tanto, satirizar con caricaturas  los iconos de una cultura que, además de tener una religión aicónica, es decir, sin imágenes, tiene sus seguidores y por la que estos manifiestan unos sentimientos, no puede tomarse como algo gracioso sólo por defender esa libertad de expresión que, a nosotros, también nos limita y nos frena a la hora de hacer bromas sobre judíos, como también nos frenamos aquí empleando para ello la autocensura más abyecta, cuando hay que reprochar algo al rey anterior, habiendo tenido que esperar a que dejase de serlo para conocer la ampliación  de nuevos vástagos.

En cuanto al humor, estamos convencidos de lo bueno que es reír, incluso empezando por reirnos de nosotros mismos en primer lugar. Pero la burla o broma pesada, incluso a nosotros los occidentales, también nos puede llegar a molestar y hacer daño, sobre todo si atenta contra nuestros sentimientos más arraigados. Ademas, está el insistente error que se comete cuando se trata de exportar a todo el mundo nuestra cultura, nuestros valores democráticos. Fuera de los adelantos tecnológicos y la Coca Cola, los musulmanes no están dispuestos a ser colonizados también por nuestros derechos humanos y nuestra libertad de expresión. Es entonces, cuando nos estamos saliendo del marco, del contexto que se dice ahora. Cada pueblo tiene que seguir su propio camino, y deberá modernizarse, si quiere hacerlo, cuando lo necesite o surjan líderes que lo propugnen, como hizo la cultura occidental que no siempre fue como ahora. Los luteros, calvinos, ilustrados y revolución francesa, son europeos y sabemos, cual es el marco en el mundo donde han sido aceptados y, desde luego, el Islam no está incluido en ese marco, pues ellos siguen sin resolver aun el litigio que existe desde Mahoma entre chiies y sunnies, y lo que les queda.

Ignorando si el Islam tiene sentido del humor, lo que ha quedado en evidencia es que no es compatible con el nuestro y que lo que sí tienen son unos sentimientos que se deben respetar. El tipo de bromas y burlas que ellos utilicen, todavía no les ha llevado a mofarse de la virgen María, de Jesucristo o del Papa, al menos que yo sepa. Si lo hiciesen estaríamos ante un caso de relación simétrica entre ellos y nosotros. También ha quedado en evidencia con los hechos de París, que a los musulmanes les sienta como una patada que se burlen de sus cosas y es ahí, donde no se debe insistir. Dejemos a cada cual con lo suyo, pongámonos en el lugar del otro cuando tomamos a broma sus creencias y midamos las consecuencias de nuestras expresiones que nunca deben sobrepasar ese marco en el que son proferidas. Tal vez no hubiera ocurrido esa barbaridad, si los franceses de origen africano y religión musulmana, que llevan en Francia desde hace dos y tres generaciones, hubieran tenido un grado de integración más elevado en la sociedad gala, uno de los fallos de la República, por lo que no estaríamos hablando de ello. Y que no se acuda a la demagogia de decir que para que no nos maten, no hay que burlarse de ellos ni de su medievalismo retrógrado, porque a lo peor lo hacen. Veremos.

jueves, 15 de enero de 2015

Hotel María de Molina, en los cerros de Ubeda

Mi mujer y yo, acabamos de pasar la Noche de fin de año en ese hotel. Habíamos concertado desde Madrid por teléfono, la habitación para ese día y la cena de Noche Vieja. Llegamos al hotel alrededor de las 21 horas, con el tiempo justo para asearnos y cenar. Nos dijeron que no podíamos cenar porque el comedor estaba completo y nosotros no habíamos reservado mesa para esa noche. Ante la desagradable sorpresa, nos dijeron que  no habíamos precisado lo de la cena, sólo la habitación y garaje para el coche. Dijeron que sólo habíamos preguntado si disponían de comedor para esa noche, pero sin dejarlo aclarado. Ante el mal entendido, imposible de llevarlo a una solución, tuvieron la desfachatez de dejarnos salir a la calle, a la aventura de encontrar un lugar donde cenar. A las 10 de la noche, en Nochevieja!!!

No habían sido capaces de solucionar ese problema, de encontrar un hueco y una mesa para nosotros. Después de nuestra infructuosa aventura por las calles de Ubeda en busca de un bar al menos, regresamos al hotel y contamos lo ocurrido. Fue en ese momento y no antes, cuando la luz iluminó la cerrazón de la Dirección: nos subirían una cena a la habitación. Una cena aceptable pero servida en condiciones de tasca de extraradio: servilletas de papel, sin mantel para la mesa, sin copas para el vino, por lo que utilizamos los vasos del baño, etc. Un desastre. A la mañana siguiente, al ir a pagar, por supuesto que habían incluido en la factura hasta las servilletas de papel. Tratamos de convencerles de que por lo que acabo de relatar, bien nos mereceríamos un detalle, qué menos que ser obsequiados con la cena por las molestias recibidas. Qué disparate, nos dijeron, con el precio que tienen las paletillas de cabrito, cómo nos iban a regalar la cena? Al final, tras dura pugna y enfado del responsable del hotel, nos redujeron el precio de la cena a la mitad permitiendo que tuviéramos  casi que mendigarles la cena y sin reconocer ellos lo mal que nos habían tratado.
Por todo lo cual, no recomiendo a nadie este hotel de nombre regio y con la foto de Antonio Muñoz Molina, el escritor nacido allí, colocada en lugar visible del hall del hotel. Una pena, tratándose de un bello edificio renacentista del que, lo único que deseábamos era desaparecer.
Sin embargo, la mañana del primer día del año, la disfrutamos saboreando los exquisitos churros de Úbeda con café en una de sus churrerías. Pero del hotel, como dicen los franceses plus jamais!
Marcel Prof