sábado, 3 de diciembre de 2016

Trueba y lo español

La que ha liado Fernando Trueba lanzando al aire un anatema cual es el sentimiento patrio. En uno de sus Episodios Nacionales, don Benito Pérez Galdós dice que el verdadero sentimiento patriótico de los españoles en defensa del suelo invadido por las tropas de Napoleón, fue cuando supieron que la tropa se estaba entendiendo con sus mujeres, siendo entonces cuando saltaron faca en boca dispuestos a degollar a la soldadesca invasora. Y es que el pueblo español podía soportar la crueldad de un rey como Fernando VII, la invasión de tropas extranjeras y la ocupación territorial por éstas, podía con todas esas muestras de oprobio y humillación pero, ay!! a la mujer de un español del pueblo no se la tocaba ningún franchute de aquellos, hasta ahí podíamos llegar.
A don Benito no le faltaba razón cuando dudaba de la dignidad de los españoles de entonces, sobre todo al ver cómo recibió el pueblo al rey felón Fernando a su regreso del "exilio" en Francia, retenido por Napoleón. El rey Fernando venía dispuesto, como así se vio, a deshacer toda la obra liberal de las Cortes de Cádiz, empezando por su Constitución y perseguir y fusilar a todos los contrarios a su monarquía absoluta. Recordemos que fuera de nuestras fronteras, primero en la Inglaterra del siglo XVII y después en la Francia de finales del XVIII, se decapitó a sendos reyes por traidores a su país, o a su pueblo, como se quiera. Carlos I y Luis XVI, no pudieron ver sus cabezas caer al cesto después de que se las hubieron cercenado. Pero no fue Fernando VII el único monarca traidor a España. Ya en 1923 Alfonso XIII, poniéndose la Constitución canovísta por montera, dio plenos poderes a un militar, el general Primo de Rivera, para que enderezase el país. Y nada se hizo en ninguno de los dos casos con los traidores y mucho menos cortarles la cabeza.
Y al hablar de montera, hay que recordar que en el reciente asunto del director de cine Fernando Trueba, ha sido precisamente uno de esos toreros,  cantera inagotable de patriotas de bandera, tricornio y crucifijo, quien  henchido de ardor patrio español, como un espontáneo en plena corrida, que ha saltado al ruedo, blandiendo estoque y crucifijo y puesto el grito en su cielo,sin duda, para atacar al director al grito de "devuélvenos el dinero de la subvención". Patético el guapo torerito pero al mismo tiempo, coherente con sus valores, aun sin que sepamos si Trueba los comparte.
Lo que si es verdad es que, un somero repaso a la historia de nuestro país, sirve más que de sobra para que no afloren señas de españolidad, habiendo tenido reyes traidores, militares golpistas y traidores también, guardias civiles felones, con su inevitable tricornio acharolado "pret à porter" en cualquier etapa de la historia gobierne quien gobierne, etc. 
Tal vez el director Trueba, estuviera pensando en alguna de estas características de nuestra raza para no sentirse español, lo que no le salva de su inoportunidad para manifestarlo, en eso sí que ha sido un auténtico cándido.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Los cínicos modernos

Por qué prolifera tanto la corrupción en España?
Aparte de la tradición  que existe en España en este terreno, hay otros elementos que la hacen fácil de soportar por quienes la practican. No es sólo esa falta de lo que los griegos llamaban aidós, respeto, sentido moral, vergüenza, tan importantes para la convivencia cívica. También los corruptos utilizan otros mecanismos de racionalización que hacen posible  la proliferación de la corrupción.  Se trata de la auto justificación que se desarrolla automáticamente en nuestro cerebro para superar las incoherencias entre nuestros valores y nuestra conducta, lo que en psicología se conoce como “disonancia cognitiva”.
Se pueden utilizar argumentos para justificar comportamientos inmorales: “es legal”, “los otros también lo hacían”, “creí que era legal”, “me lo merezco porque no me pagan lo suficiente”, son algunas de las ocurrencias que utilizan los corruptos para justificar su conducta cuando les han pillado. Y es esa necesidad que tenemos de coherencia, la que nos lleva a justificar nuestras acciones ante los demás.

 Estamos viendo como, desde hace meses, surgen más y más casos de corrupción, unas veces individuales, otras son auténticas redes sociales de la corrupción, en las que aparecen individuos ligados a la política y al mundo de la empresa,  mafias si se quiere. Todo lo cual constituye un auténtico escándalo que seguro no estaba en las intenciones de los mafiosos. Pero los escándalos, sirven para escandalizar, algo que aquí lo resolvemos volviendo a votar a los autores de los escándalos, y aportamos la justificación de que no todos en el partido son unos corruptos votando a nuestro partido de toda la vida, con lo que nuestra conciencia se tranquiliza y nuestra conducta también resulta coherente.

Volviendo de nuevo los ojos a Grecia, incluso a la Grecia arcaica, existía allí una cultura de la ejemplaridad como complemento a la ciudadanía. Hoy día, se podría ver la corrupción como la manifestación más vulgar del nuevo rico pasada a la política, una especie de fatalidad zoológica que aprisiona al ser humano en cuyo rescate ha de intervenir la educación como vía para ser ciudadanos. Pero en la Grecia antigua, no llegaban a tanto, a los que por un afán de provecho conculcaban las normas de mutuo respeto, el decoro, la decencia, el sentido moral en definitiva, simplemente se les llamaba “perro” ya que a este animal le caracterizaba la falta de aidós, respeto y vergüenza que, junto con el sentido moral eran muy importantes para la convivencia. El hombre griego, al actuar sin vergüenza a la manera bestial, justificaba así la equiparación con el perro, con su misma desvergüenza e impudicia. De esa manera se señalaba así a los que no estaban dotados para la convivencia. Y eligieron al perro porque, sin ser una fiera salvaje, sino un compañero fiel del hombre, doméstico y domesticado, es muy poco gregario e insolidario con los suyos y está dispuesto a traicionar a la especie canina y pasarse del lado de los humanos si con ello sale ganando. Es agresivo y fiero y fiel y cariñoso según sus relaciones. Vive junto a los hombres pero mantiene sus hábitos naturales con total impudor. Comparte con el esclavo el saber obedecer las órdenes de su amo, pero no mucho más. Es sufrido, paciente, fiero con los extraños y se acostumbra a vivir con los humanos aceptando lo que le echen para comer. No se oculta para hacer sus necesidades ni para sus tratos sexuales, roba la comida que encuentra y se mea en las estatuas de los dioses, sin miramientos. No pretende honores ni tiene ambiciones. Sencilla vida es la del perro.
Los que empezaron a llamar a Diógenes de Sinope “el Perro”, (siglo IV aC), tenían la intención de insultarle con ese epíteto tradicionalmente despectivo, pero a él le parecía muy apropiado el calificativo y le enorgullecía, pues había hecho de la desvergüenza uno de sus distintivos y el emblema del perro debió de parecerle el más adecuado a su conducta. El ejemplo que Diógenes intentaba inculcar en aquella población, era una llamada a sus conciencia ante el desmoronamiento de los antiguos valores de las polis como consecuencia de las guerras griegas, propugnando una ejemplaridad austera en las necesidades del hombre.
Los cínicos actuales, corruptos como los Rato, Blesa, tarjetas black en Bankia, ERES en Andalucía, Gurtel,, Granados, Bárcenas, etc., podrían ser calificados de “cínicos” según el modelo griego, es decir, de “perros”, por su desvergüenza y falta de pudor? Se avergonzarían de ser calificados así o como Diógenes el Perro, se sentirían orgullosos al ver como la población, en el caso de los políticos,  les sigue votando? La respuesta, en las próximas elecciones.



miércoles, 6 de abril de 2016

Pescaderas, verduleras y carreteros

Durante la Dictadura, era muy usual llamar verdulera a cualquier mujer que  hablara mal, empleando palabras groseras, voceando, o  frases malsonantes. Las formas sociales que exigía aquella sociedad las representaban las personas decentes, se decía, y en el caso de las mujeres, las sumisas, que no levantaban la voz más arriba de su camisa de tareas. Se decía, "hablas peor que  una verdulera",  dando por descontado que las verduleras eran vulgares y utilizaban un lenguaje soez y chavacano. Pero a las verduleras, se les podía consentir ese mal hablar, dada su vulgaridad y carencia de una educación cristiana como Dios manda, o mandaba. Qué se podía esperar de ellas? Por ello, llamar verdulera a una mujer era insultarla y reducirla al escalón social más bajo por aquel entonces.
El oficio de verdulera en la España gris de vencedores y vencidos, estaba muy alejado del que se esperaba de señoritas de bien, que no podían dedicarse a ganar la vida de esa manera, ni tenían necesidad de ello, aunque pasaran hambre. Sólo tenían que esperar pacientemente a que un varón de posibles, se fijara en ella y  cambiase su tutela, de padres a marido.

Igualmente ocurría con los carreteros, hombres a los que quienes tengan edad para ello, recordarán en los años 50 y 60, conduciendo carros arrastrados por bestias de carga, como mulas, bueyes o caballos de tiro. Eran los medios de transportar mercancías que existían. Estas podían ser desde alimentos al mercado hasta chatarra o restos de muebles que podían ser vendidos. Ocurría que cuando la mula, pongo por caso, se negaba a continuar tirando de la carga, el carretero una vez perdida la paciencia y ante la terquedad del cuadrúpedo la emprendía a zurriagazos con el animal además de dedicarle toda clase de insultos y blasfemias, maldiciendo a dioses, vírgenes y todos los santos de la corte celestial a los que, supuestamente, responsabilizaba de la actitud del animal. Por ello, se decía también "hablas peor que un carretero". En este caso, era el hombre mal hablado y blasfemo el receptor de la invectiva.
En ambos casos, destacaba la intención de quienes los utilizaban como ejemplo de comportamientos poco cívicos, asociados eso sí, a clases de extracción social baja ya que lo de ser pobre era sinónimo de brutos mal hablados.

Ha sido el escritor Felix de Azúa quien me ha recordado aquellas prácticas que parecían olvidadas. Cuando este flamante académico ha encontrado para la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau el oficio de pescadera como más acorde con su extracción social y curriculum académico, dudo mucho que haya intentado dignificar a alguien, ni a la alcaldesa ni a las pescaderas. Más bien, suena a intento de menospreciar a la Colau por no pertenecer a la misma élite intelectual de la que él procede. Un individuo bien considerado durante la Dictadura y perfectamente homologado después en la democracia, en quien resulta evidente la pervivencia de cierto atavismo de aquella época. Era usual entonces, marcar las distancias entre las clases sociales, asociando los oficios de menor o ínfima cualificación social  a los grupos sociales más pobres mientras que, en el otro lado estaban las gentes de bien, que usaban sombrero y corbata aunque pasaran hambre.

Lo más mezquino y sórdido del individuo frente a las críticas recibidas, ha sido su intento de arreglarlo diciendo que las pescaderas ejercen un oficio muy digno que es la muletilla más ridícula que se puede añadir, con esa falsa condescendencia que comúnmente, se muestra hacia aquellos a quienes se menosprecia o se considera de categoría inferior. Alguien ha mostrado condescendencia en alguna ocasión hacia un notario, ingeniero o médico, por citar algunas de las categorías profesionales de más alto rango, diciendo que ejercen un oficio digno? El caso es que el mundo sería más feliz si la gente no tratara de ocultar su estupidez.

jueves, 21 de enero de 2016

El conflicto en Palestina…vuelva usted mañana

Cada vez está más lejos la solución al problema en Palestina en tanto en cuanto, el gobierno de Israel mantenga la ocupación de Cisjordania y de Jerusalem Este, alegando siempre la existencia de actos terroristas que serían la causa que paraliza todo intento de negociación entre ambas partes. Difícilmente se puede creer que exista voluntad política en Israel de llegar a acuerdos cuando utilizan los territorios ocupados a Palestina desde 1967, como escudo protector de su propio territorio. Se ve ahora que el conflicto con Palestina se ha convertido en un asunto de política interior de Israel, viendo el enfrentamiento que hay entre palomas, los partidarios de una solución negociada al conflicto, y halcones, defensores de la segregación de los barrios palestinos de Jerusalem Este y la terminación de la barrera de separación en toda Cisjordania, territorios ambos, no se olvide, ocupados por el ejército israelí desde el final de la Guerra de los Seis Días. Pero el asunto se agrava con el reciente giro que han dado los palomas, que habiendo olvidado su tradicional docilidad dentro del mundo animal, se han convertido en halcones,cazadores, depredadores dentro de ese mismo mundo. Es decir, que ahora, todos unidos para "estar separados de los palestinos tanto como se pueda", como acaba de decir el primer ministro Netanyahu.

Esta situación que se perpetua en el tiempo, ha contado siempre con la inhibición de  EEUU y la UE, el primero por la importancia y fuerza que en ese país tiene el lobby judío y el papel de gran importancia geopolítica que juega Israel como gendarme en esa zona; por su parte Europa, responsable en gran medida de las atrocidades que se cometieron contra el pueblo judio durante la II Guerra Mundial en este continente, tiene que seguir pagando su deuda eterna y callar. Alguien se imagina que algún gobierno en Alemania, Austria o Francia, por citar sólo a los más significativos protagonistas de la persecución y masacre de los judíos, propusiese algún tipo de medidas sancionadoras contra el Estado de Israel por el simple hecho de humanidad, de estar aplastando a los palestinos hasta conseguir echarlos al mar? Esos gobiernos serían, en primer lugar, tratados de antisemitas que es el preámbulo que utiliza  Israel cada vez que se siente atacado y crearían una crisis internacional que, no merece la pena sufrir por un pueblo sojuzgado a quien nadie defiende.

El mantenimiento de esta situación beneficia a Israel, quien no estaría nunca dispuesto a ceder los territorios ocupados a cambio de una paz con Palestina que no desea. La mejor coartada que utilizan para ello, es la existencia de situaciones de violencia que hacen imposible la posibilidad de dos estados, mientras, el gobierno de Israel continua con la confiscación de tierras fértiles en el valle del Jordán que serían ocupadas por colonos judíos y consideradas parte del Estado de Israel. Alguien puede pensar que, en caso de llegar ambas partes a un entendimiento, éste habría de pasar por la no devolución de tierras ocupadas por Israel tras aquella guerra, cuando al mismo tiempo las está colonizando con ciudadanos judíos?
Israel sabe que los palestinos nunca aceptarán esto,  no estando así forzados a devolver las tierras ocupadas. De esa manera, estaría llevando a cabo un "negocio"mediante la coartada  del terrorismo contra su territorio, un negocio  en el que Israel obtiene tierras a cambio del mantenimiento de una situación de violencia, realizada por terroristas palestinos y por el grupo Hezbolá.

Según la óptica israelí, la solución ha de pasar por la aceptación de Palestina de todas las confiscaciones que se le han hecho a su territorio y la desaparición inmediata de la violencia contra Israel, como solución bíblica a la desdichada historia del pueblo judío. Según  esto a los palestinos sólo les queda conformarse con lo que les den si quieren vivir con tranquilidad y seguir pagando a Israel la cuota de la deuda que les corresponda. Yendo más allá con la hipótesis del negocio, los ataques contra Israel cesarían de inmediato si Palestina aceptase una situación de "status quo" impuesta por Israel con las  ocupaciones territoriales realizadas hasta ese momento. Ese es el juego de Israel: si está ocupando y colonizando tierras de Palestina,  desde el mismo momento que cesasen los hostigamientos a su territorio, la película pondría su "The end" pero sin devolver ni un palmo de tierra ocupada. Y si no, al tiempo.