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jueves, 20 de octubre de 2011

Orientación sexual

Hace algún tiempo una vecina de la casa donde vivo en Madrid, mientras tomábamos un café, me confesó que era lesbiana, o quizás debería decir que me hizo esa declaración de principios, una especie de manifiesto para sentar unas bases de las que partir. Sorprendido por la noticia, le expresé lo banal de la misma pues creí que ello no serviría para cambiar nada de lo sabido sobre ella hasta ese momento. También le dije que, la gente que prefiere a personas del sexo contrario al suyo, no van por ahí contándoselo a todo el mundo, a lo que ella me argumentó que, de manera indirecta lo están haciendo siempre. Así, cuando un hombre se refiere a su novia, esposa e incluso, habla de sus hijos, de una manera implícita está declarando su orientación sexual y lo mismo sucedería en el caso de ser mujer la que habla de esas cosas. Y ahí fue donde mi estupor creció aun más al oir aquello de la "orientación sexual". No lo entendí y le pedí que me lo aclarase, qué era eso de la orientación sexual. Pues bien, ni más ni menos que una elección, hecha de manera voluntaria y sin ningún tipo de condicionantes, es decir, que la preferencia por uno u otro sexo es algo sobre lo que se reflexiona, se sopesa, incluso analizando los pros y los contras de tal elección y al final, cuando se está seguro de lo que se quiere, cuando ya está suficientemente informado y orientado, el homosexual o la lesbiana se decanta por aquella opción que le resulta más convincente, sin especificar de acuerdo a qué criterios, sin decir si la naturaleza de cada uno jugaba algún papel en ese asunto o quedaba marginada en un rincón. Simplemente, se elige y santas pascuas. Ella seguía manteniendo que la orientación era el eje sobre el que pivotaba el asunto.
A ello le dije que existe algo natural e instintivo que, desde la más tierna infancia te inclina por uno u otro lado, sin esperar a llegar a la edad de la razón en la cual ya se pueden tomar decisiones. Le expliqué que ese era mi caso, que yo quizás en un acceso de impulso temerario o de mala formación familiar y escolar, me había decantado desde muy pequeño por las chicas, movido tal vez por un acto   irreflexivo e irresponsable al que le faltaba la necesaria orientación, no sé, tal vez de educadores, curas o familia, no sé, el caso es que me sentí un imprudente e irresponable. Lo cierto es que ellos, lesbianas y homosexuales, según lo que yo deduje de tal afirmación, ellos esperan a tener una formación suficiente hasta que se encuentran con la capacidad de poder elegir.
Es cierto que en los planes de educación se habla de formar a los alumnos de manera tal que se desarrollen en ellos las capacidades suficientes que les permitan adquirir los conocimientos necesarios para desenvolverse en la vida, para acceder a estudios superiores y, en definitiva, adquirir una formación necesaria. Y como resulta que, en la educación escolar en España, la enseñanza sobre el comportamiento sexual entre los humanos, brilla por su ausencia queda pues que, se produce un vacío en la formación que conlleva a posibles errores futuros, a confusiones innecesarias y que pueden ser perjudiciales. Según el planteamiento que hacen homosexuales y lesbianas, los adolescentes llegarían a la edad de la razón sin la necesaria orientación sobre el tipo de sexualidad que les conviene, mientras que ellos, de seguro que con las mismas deficiencias educativas ya citadas, llegado ese momento, eligen libremente, en un acto de voluntad consciente y determinante, cual es su elección, su orientación. Para nada cuenta, parece ser, la tendencia natural de cada cual, sin necesidad de orientaciones ni mucho menos de orientadores, a inclinarse por aquello que le pide el cuerpo, por aquello que más le gusta. 
En fin, que como fundamento, el de homosexuales y lesbianas podría prescindir de esa necesaria "orientación" de la que hablan y simplemente, vivir la vida como les plazca, como todo el mundo y sin necesidad de dar explicaciones a nadie.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Ni 11 S ni 11 M

Que yo recuerde, en estos diez años transcurridos desde la atrocidad de las torres de Nueva York, nadie se ha ocupado de profundizar en el conocimiento de las razones que impulsaron a esos individuos a realizar aquello. Desde el principio, se apeló a explicaciones banales tal como que los musulmanes llevan sufriendo mucho tiempo de Occidente, que si los americanos se merecían un escarmiento por su pertinaz imperialismo, que si el dolor de los palestinos justificaba una acción así, y no sé cuantas más tonterías. Luego, los americanos encuentran a un Bin Laden que, desde ese momento, es el nuevo enemigo a batir. Y para ello, invaden Afganistán, Iraq y lo que hiciese falta, todo por dar salida a su deseo de venganza, muy loable, yo lo comparto, pero sin esas guerras. Ellos disponen de excelentes servicios de inteligencia, como la CIA o el FBI, de comandos preparados como los del cine, para llevar a cabo operaciones de secuestro de tipos de estos sin necesidad de invadir paises. Y luego, se inventan lo de las armas de destrucción masiva de Hussein y el primo de Aznar, se lo creyó como hombre de fe que sin duda es. Al final, resulta que al Bin Laden ese, lo matan justo unos meses antes del 10º aniversario de lo de las torres. Antes no se pudo, que duda cabe. Menudo "thriller" masivo con el que nos engordaron durante estos años.

Cuando nos tocó a nosotros la desgracia en los trenes de Atocha, más de lo mismo. Se trataba, decía la progresía española de izquierdas, de una respuesta a la decisión de Aznar por intervenir en Iraq de la mano de Bush y Blair, es decir, nos lo merecíamos. Nos merecíamos que unos islamistas integrados en nuestra sociedad, con ocupaciones diversas, un buen día se cabreasen de tal modo que decidiesen seguir las consignas marcadas por sus líderes y decidiesen  volar nuestros trenes con dinamita, cuando iban llenos de gente inocente camino del trabajo.  Claro, es que habíamos invadido Iraq y eso no lo veían los demás musulmanes con buenos ojos. A eso se le llama  solidaridad islámica, espíritu comunitario, algo contradictorio en una cultura que, si por algo se ha caracterizado desde los tiempos de Mahoma, ha sido por sus divisiones y luchas a muerte entre sunnies, chiitas y otros. Es decir, por tratarles tan mal, aquí, donde viven cientos de miles de musulmanes de Marruecos y de otros lugares. Aquí, que se recibe desde hace años las pateras que nos manda el rey de Marruecos, no recuerdo ahora su nombre ni falta que me hace, porque en su pais no hay quien viva dignamente, o al menos esa dignidad no les llega a todos. Bien, pues se sintieron dolidos entonces. Y esto es lo que merecería la pena conocer, cómo se puede actuar de tal modo cuando parecía que todo iba bien.
Ninguna gana han de tener los musulmanes en España, de agradecer a este pueblo la acogida que les da, aunque a veces tengan que sufrir los brotes de racismo como el famoso de El Ejido, hace también unos diez años. Pero no por eso han dejado de venir en busca de lo que sea, a lo que encuentren, todo menos arena del desierto. Claro es que no se puede culpar a todos, eso es obvio. Por eso mismo es por lo que la integración de esta gente se hace cada vez más necesaria, respetando su cultura pero exigiéndoles el respeto a la nuestra y nuestras leyes.
Y es en esto donde se debería de haber puesto el empeño, para que nunca más vuelva a suceder algo así, en conocer al musulmán, al moro si quieren, a conocer de lo que es capaz alguien con una religión como la que tienen, que habla de castigar a las mujeres si no son fieles en sus deberes,  y eso dicho desde las mezquitas. Nada de eso se ha hecho, por el contrario surgió la pamplina de la "alianza de civilizaciones", como diciendo que, desde ahora tenemos que ser amigos de vosotros. Y qué decir de la derecha española y ese director de periódico que usa tirantes, empeñados en desviar la atención buscando en ETA la autoría de lo de Atocha. Emperrados en el explosivo "betadine", la furgoneta Cangoo, etc. Una gran humareda intoxicadora, con la única finalidad de desprestigiar al nuevo gobierno y con las insinuaciones de su posible participación en los atentados. Seguro que  volverán a la carga con motivo de este aniversario.

Se debe ya de una vez, hacer políticas de integración verdadera, para ello contando con la implicación de los gobiernos de esos ciudadanos musulmanes, del rey de Marruecos, por ejemplo, para que deje de mirar para otro lado ya de una vez. Y desde los gobiernos de España, más firmeza con nuestros "querido vecino y primo" de Marruecos. También sería importante conocer algo tan banal como las vías de acceso al "yihhadismo", esa corriente violenta del "esfuerzo" (es lo que significa la palabra yihhad) cual es la ruta que sigue un ciudadano de estricta religiosidad y apariencia amigable para convertirse  en un monstruo capaz de matar a quien le da de comer.
Lo ocurrido en el norte de Africa desde enero, con las caidas de Mubarak, Ben Ali, ahora el Gadafi y esperemos que pronto ya, el Asaz de Siria, muestran unos deseos de libertad que el mundo islámico no conoce desde los tiempos de Abderraman III de Córdoba,  y no deja de abrigar alguna esperanza de cambio en las mentalidades. Y después, si cabe, que el Islam invente su propio Lutero y que reforme  su Biblia,  que a lo mejor se ha quedado obsoleta. Tampoco vendría nada mal, que en las escuelas españolas se profundizase más en el conocimiento del período islámico español, sobre todo hasta el fin del Califato de Códoba con Abd el Ramhan, dando a conocer su esplendor cultural como algo propio de nuestra historia, para compararlo con el posterior declive y la facilidad con la que el mundo islámico cayó en las manos de todos tipo de invasores, desde los turcos otomanos a franceses e ingleses. Esa descomposición sufrida por el Islam, necesitaría de mucha autocrítica por parte de ellos en lugar de culpar siempre a los demás de sus propias desgracias.

sábado, 6 de agosto de 2011

Desde Phuket

La isla de Phuket esta en el extremo sur occidental de Tailandia, a unos 10 grados al norte del Ecuador, lo que indica que su clima es cálido y húmedo todo el año, si bien tiene una temporada de lluvias coincidente con la primavera. El contraste de las formas de vida de su poblacion con la nuestra en Europa es enorme. En pequeñas poblaciones como Kata o Paton en zonas rurales dentro de la misma isla, la gente se mueve todo el dia de una parte a otra, transportando en sus motocicletas algunas con sidecar, frutas y verduras del campo a los lugares de venta. Tambien llevan a personas, más de las que permite la resistencia de esos pequeños vehiculos. Otras veces, pequeñas camionetas permanecen paradas junto a una carretera de alguna aldea, cargadas de personas hasta arriba, hombres que soportan la espera a pleno sol, sin decir nada, como si faltara alguien más por subir para emprender camino no se sabe donde pero es de imaginar que acuden al trabajo.
La gente es amable en demasia para nuestros hábitos europeos. Tienen una palabra que dicen siempre al tiempo que juntan las manos por su palma en actitud parecida a la del rezo cristiano: Sawadeecap, que vale para todo: bienvenida, despedida, agradecimiento, etc. Hay que decirla siempre.
Compartir la casa en la que vivimos con una familia de elefantes en la finca contigua, cuyos propietarios les utilizan para pasear turistas, resulta de un inusitado atractivo para nosotros. El animal, como cualquier otro domesticado, necesita su premio tras cada paseo llevando turistas sobre su espalda: la refrescante ducha que le proporciona su cuidador y guia. Los paseos comienzan sobre las ocho de la manana, pues hay que aprovechar las primeras horas del dia. Cuando decae la tarde, es cuando los elefantes, que tienen una simpatica cria que nos deleita con sus toque de trompeta, comienzan a consumir cantidadaes enormes del abundante pasto herbaceo que les rodea. Comen y comen, alternandolo con sus chapuzones y duchas de barro que se dan para refrescar su piel y ahuyentar parasitos. Amanece antes de las 6 y oscurece a las 8 de la tarde. En medio, un calor torrido y humedo, pero que resulta excelente para la piel. La vida aqui empieza muy pronto.

El mar, el Indico, ese lejano desconocido desde Europa, es muy fiero en estas aguas, donde es muy facil ahogarse aun siendo buen nadador. Sus aguas, cuando estan bravas, te arrastran hacia dentro como por efecto Shunami, si bien sus playas estan muy protegidas por expertos y muy atentos socorristas que continuamente cambian de posicion las banderas rojas de peligro, para advertirte del cambio de lugar de baño dentro de la misma playa. Y es verdad, estamos en zona de Shunamis, que te advierten los carteles instalados en carreteras cercanas a las playas con indicaciones de los caminos a tomar en caso de alarma.

lunes, 25 de julio de 2011

Amor sin barreras

Los de mi generación, recordarán una película de los 60 que se titulaba "West side story" y a continuación, le venía añadida la coletilla "amor sin barreras". Muy de más en mi opinión la citada coletilla, porque si hay amor de verdad, no puede haber barreras y si las hay, no hay amor. Así lo veo yo y así lo vi en aquella ocasión cuando, al salir del trabajo a las tres de la tarde de un viernes nos dijimos el uno al otro "y si nos vamos a la Costa Azul", así de fin de semana? No miramos nada más, ni si el coche que teníamos respondería a un viaje tan largo ni si volveríamos a tiempo de estar el lunes de nuevo en el trabajo. Cogimos la N-II rumbo a La Junquera, cruzamos la frontera, en una época que la había y además, había que mostrar el pasaporte en la aduana, y seguimos hasta Montpelier donde, ya cansados después de casi diez horas de carretera, nos detuvimos e hicimos noche en uno de esos hotelitos franceses tan acogedores. A la mañana siguiente, los croisanes del bar de al lado, junto al rico café "au lait", nos reconfortaron y nos insuflaron nuevos ánimos para continuar. Y seguimos, toda la riviera francesa, pasando por Montecarlo, donde el casino y nos detuvimos para echar unos francos en una de sus máquinas y hacernos una foto junto a un deportivo que había a la puerta del casino. Nada más. Pero nuestro enganche en la aventura continuaba, y así, nuestro viaje también siguió hasta Saint Tropez: qué pasada era ese precioso pueblecito de la costa francesa en los años setenta. Otro mundo, nada que ver con el gris moarengo de nuestra querida España. Colorido, gente guapísima, biquinis increibles incluso para hombres, ambiente cosmopolita con "glamour", nada de horterismo carpetobetónico o al menos así nos parecía a nosotros que salíamos cargados de ganas de ver mundo y lo nuestro, nos parecía de lo más vetusto, rancio, sin color excepto, ya digo, el gris y el marrón, colores muy españoles en aquellos años.

martes, 28 de junio de 2011

Bildu y el derecho a una oportunidad

Bildu y el derecho a una oportunidad

La desconfianza es el mayor enemigo que tiene la nueva organización política vasca frente al resto de las fuerzas políticas. Se dice de esa organización, que no tiene madurez democrática, como si alguno de los partidos que se formaron al comienzo de la transición en España, la hubieran tenido en el pasado. Comenzando por quienes desmantelaron el régimen de la dictadura, a la que habían servido en vida de Franco. El conglomerado de grupos que formaron la UCD, estaba compuesto por franquistas en su mayoría, incluso algunos de la extrema derecha. El PSOE, venía de un pasado en blanco, sin relevancia política en la clandestinidad y sin ninguna conexión con su pasado republicano. Lo mismo cabría decir del PCE, donde la práctica democrática nunca fue una de sus armas de trabajo y del que lo único que se sabía era que nos vendía una imagen idílica de la antigua URSS como referente ideológico por el que luchar.
Sólo el ansia de libertad movía los deseos de las fuerzas políticas entonces.
Otra cosa es la madurez que, por muy obvio que resulte decirlo, sólo se adquiere con la práctica.

Recuerdo lo que me dijo el presidente del tribunal que me examinaba en una reciente prueba de oposición a la enseñanza secundaria, tras haber concluido la prueba de didáctica: “A Vd. le falta experiencia didáctica, se  ve que no la tiene”. Y para qué pensaría él que me encontraba yo allí? Lo mismo que contestaba Machado cuando le pedían que escribiera para el pueblo: “Qué más quisiera yo”, respondía el escritor, con cierta ironía sobre el carácter iletrado de este pueblo nuestro. El camino se hace al andar, también de Machado.
Lo mismo ocurre con Bildu, a quien se exige una pureza de sangre democrática exenta de visos violentos, lo mismo que a los judíos españoles en la época de la Inquisición. A los conversos, se les exigía un convencimiento pleno en la fe católica, se les daba a comer carne de cerdo para ver cómo respondían al reto, en fin, todo siempre de la misma manera. Y a los conservadores españoles, al Partido Popular, se le ha exigido alguna vez que condenara el franquismo? Y a las Cortes españolas, al Parlamento, alguien les ha pedido una condena del régimen de Franco?
Nadie se fia de ellos pese a ser Bildu, una coalición en la que hay partidos nacionalistas con práctica democrática desde que Eusko Alkartasuna, uno de ellos fundado por Carlos Garaicoetxea, primer Lendakari del Pais Vasco en la nueva democracia, se deslindara del PNV.
Creo que Bildu, se merece una oportunidad. En primer lugar, porque ya se la ha dado el pueblo vasco al elegirlo,  premiando así la no violencia que se da desde hace dos años y en segundo lugar, porque es una coalición avalada por el Tribunal Constitucional cuyo argumento para legalizarlo, no puede estar basado más que en pruebas objetivas y no en cual haya de ser su devenir futuro. “Van a ser Vds.  buenos ciudadanos y a condenar la violencia? Se imaginan a los jueces ante tal argumento? Sólo las leyes tendrán respuesta a esas preguntas baladíes.

Otegi, está diciendo estos días en que se le está juzgando de nuevo en la Audiencia, que la práctica de la violencia como apoyo a la estrategia política independentista ya no les sirve, con lo que estaría reconociendo implícitamente que en otras ocasiones les fue útil. Pero es que acaso no les fue igualmente útil a los nacionalistas del PNV mientras gobernaron en Euskadi? Alguna vez temieron ser víctimas de atentados terroristas de ETA algún concejal del PNV? Con esto no quiero decir más que lo que digo, que al nacionalismo le resultaba de utilidad el uso de la violencia como forma de presión para sus logros políticos. Aquella frase de Arzallus, “estos chicos…”, qué insinuaba con ello?
Lo que está ocurriendo es que, desde sectores de la derecha aparte de su desconfianza hacia Bildu, les ha invadido una especie de “horror vacui” que se daría en el caso de que hubiéramos conseguido de una vez por todas, acabar con la violencia en Euskadi, y ello conseguido con un gobierno socialista al que nunca reconocerán su mérito por el logro. "Que ETA desaparezca sin estar nosotros en el poder, es inadmisible" dirán. Qué hacer ahora, sin ETA con lo rentable que ha resultado ser? 
Dejemos a Bildu que gobierne allí donde tiene potestad democrática para hacerlo y que se comporten como todos los gobernantes en España, tal como dice el ministro Rubalcaba. Ya digo, la democracia se consigue con la práctica, nadie nace demócrata como tampoco ingeniero.

jueves, 19 de mayo de 2011

Cabreados por fin

El cabreo está servido, por fin. Esta sociedad parecía una esponja capaz de absorber  todos los fluidos fecales procedentes de la vida pública, parecía que no se iba a reaccionar nunca ante tanta canallada, que no iba a llegar nunca el estado de cabreo que tenemos muchos españoles, yo creo que cada vez más. Los afiches que se pueden leer estos días en la Puerta del Sol de Madrid, hablan de los motivos del cabreo: se cita en ellos a los chorizos (que en castizo quiere decir ladrones), eso por los banqueros, grandes responsables de la crisis que se retiran con indemnizaciones vergonzosas,  de los políticos que estando imputados por corrupción van a salir elegidos el próximo domingo, pero también de toda la masa política que dice estar sometida a las exigencias del mercado, es decir, de los dueños del dinero y vamos a dejarnos ya los eufemismos a un lado. Aunque siempre hay excepciones a la indignación y si no, he ahí, el caso de la plaza de toros de Valencia el otro día, llena a rebosar en pleno éxtasis de adhesión inquebrantable hacia políticos imputados por corrupción.

Los carteles también exigen participación ciudadana que ahora no existe en España, esto es, exigen una democracia real donde haya debates en los barrios, con voz y voto en la toma de decisiones, una participación en la que los ciudadanos no seamos meros títeres que nos limitamos a ejercer el voto cada cuatro años y hasta luego Lucas, dejando a los políticos que sean ellos quienes tomen las decisiones sin pedirnos siquiera una opinión.
Se habla también en los afiches, de políticos de "poltrona", es decir, aquellos que tienen la política por profesión, políticos sin formación digna en la que apoyarse, a excepción de la pertenencia a un partido y una preceptiva sumisión.
Y también se llama desde los carteles, a la no participación en las elecciones. Hombre, en todo caso, lo que habría que hacer es no votar a los grandes partidos o ya en el colmo de la utopía, que no votase nadie a ver entonces que pasaría. Se produciría una situación no sólo insólita sino desesperante para las autoridades tal como plantea Saramago en unos de sus ensayos
Este cabreo ciudadano, al que se está llamando indignación, término más fino que el de cabreo, tal vez por la influencia del panfleto de Stéfhane Hessel, francés él, parece que se refiere sólo a la juventud, único sector de población con motivos para cabrearse y no es verdad, la plaza se está llenando estos días de gente de todas las edades, gente que tenemos motivos para estar hasta los huevos, como dice uno de los carteles, hasta los huevos de tanta caradura, de tanto aprovechado que pone el cazo para que se lo llenen, de tanta vulgaridad. Políticos cuyo único mérito para figurar en las listas es el de haberle puesto la silla al jefe un día ya lejano, pero que sigue cobrando del presupuesto mientras hace gala de una mediocridad pasmosa y sigue utilizando verborrea pseudoprogresista. Que se vayan a casa de una puñetera vez.

Y ya que se cita a la juventud como si fuera la única comprometida en esto, se me viene a la memoria la juventud de los partidos, esos que llaman los "cachorros" de la política, tal vez porque viendo un futuro negro para buscarse la vida, se afilian desde la Universidad o cualquier otro sector, se afilian digo para hacer carrera en un partido donde pueden encontrar una profesión y una manera de ganarse el pan. Y me acuerdo de ellos, de las "juventudes socialistas", de las "populares", etc. porque a ninguna de ellas se la ve indignada estos días en la Puerta del Sol, tal vez por no comprometer a las directrices de los aparatos de partido. La juventud tiene que formarse en el mundo empresarial y de allí, una vez adquiridos los conocimientos suficientes, pasar a la política para hacer realidad sus proyectos. Formar políticos desde los partidos sólo significa adoctrinamiento ideológico y no otra cosa. pero claro, digo yo empresas, cuales? Para ello, es necesario cambiar el modelo económico y los grandes partidos en esto se les está viendo el plumero por su falta de ideas.
Resumiendo, cabreo generalizado.