jueves, 26 de enero de 2012

Gallardón el gestor

Durante mucho tiempo se decía, desde algún sector de la progresía socialista, que un hombre como el ahora ex alcalde de Madrid iría bien en las listas del PSOE, se confiaba en él porque sobre todo, era un buen gestor, alguien que desde un puesto de mando como el de alcalde de una gran ciudad, se dedicaría a acometer todas las necesidades de la ciudadanía, a poner farolas allí donde se necesitasen u otras necesidades ciudadanas. Se decía también, eso, que un político sólo tiene que ocuparse de gestionar bien la cosa que tuviese en sus manos. Dado mi desconocimiento de aquel nuevo significado, siempre había creído que un gestor era un señor que tenía una gestoría en algún local o piso de la ciudad, para llevar papeles, atender la contabilidad de una pequeña empresa, etc.
Cuando el ex alcalde y actual ministro de justicia, "su gran ilusión" en palabras de su gran amiga y compañera Esperanza Aguirre, empezó a rivalizar, precisamente con ella, se decía también que lo que ocurría era que, la presidenta de la Comunidad de Madrid, era un escollo grave para las aspiraciones de Gallardón que no eran otras que ocupar el liderazgo del partido conservador y llegar así a la Moncloa, el auténtico deseo del entonces alcalde, pero nunca ocupar el puesto número cuatro en las listas a las elecciones generales y, menos aún dar la imagen de un sumiso y obediente militante de su partido que, para más escarnio, acaba diciendo que él, si ha llegado a ministro ha sido gracias al apoyo de Fraga Iribarne. Vamos que por sí solo no hubiera tenido méritos suficientes. Ese es el intrépido ex alcalde que, además no tuvo la gallardía de avisar a los madrileños que se iba a retirar como alcalde, de dar la cara y decirnos que, tras sus fracasos como aspirante olímpico de Madrid, nos iba a dejar sin piscinas municipales, algunas derribadas sin sustitución por otras y algunas más cerradas a la espera de su privatización. Tampoco nos dijo que nos dejaba una deuda a los madrileños de más de siete mil millones de euros, así para que veamos de lo que es capaz. Y todo para ser... el número cuatro en la lista a las generales. Vaya un candidato a presidente. Pero a quienes los madrileños más debemos por su pundonor y lucha desde la oposición municipal, es al PSOE, instalados en sus poltronas sin decir nunca nada. Así les está yendo aunque eso sí, el sueldo lo tienen asegurado de por vida.
Ahora Gallardón, ya de ministro, "su gran ilusión", aventurada profecía de su enemiga de siempre, tragó ese dardo envenenado de la lideresa para, desde el ministerio de justicia, retrotraernos al pasado, devolviendo al poder judicial lo que dicen, le pertenece, su autonomía e independencia del resto de los poderes como decía Montesquieu, endurecer las penas de prisión y "retocar" la ley del aborto. Está actuando como si le moviera un deseo de venganza por su insatisfacción, por no haber batallado por lo que él más deseaba, ser presidente del gobierno de España. Una actitud de sumisión y obediencia muy llamativa.
 Lo que si es cierto, es que la derecha en este país, de siempre, ha esperado a ocupar el poder para deshacer todo lo que habían hecho los anteriores gobernantes. Así fue durante la II República española cuando los conservadores,  una vez recuperados del susto tras las reformas hechas por la coalición republicano-socialista, se dedicaron a abolir toda esa legislación para dejar las cosas como estaban. Y siempre ha sido así en España, como ya hiciera Fernando VII,  que abolió toda la labor de las Cortes de Cádiz y volvió al absolutismo una vez que fue restaurado en el trono de España. Pero a los españoles debe ser que nos gusta que nos flagelen, que nos pongan aquellas cadenas que pedía el pueblo embrutecido de 1814, cuando clamaban por la vuelta del Deseado. Bien, pues toma gestión de Gallardón hasta que nos hartemos.

2 comentarios:

  1. Luego, cuando tenga un poco de tiempo, te agrego un comentario......., de momento algo rápido y cortito pero gracioso......, que falta nos hace practicar la risa que si no se nos olvida como hacerlo .....
    "... Si tienes problemas con la Botella, llama al teléfono de la Esperanza" Je!Je!je!

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    1. Sí, ya lo había oído, qué ocurrentes son los españoles, de verdad: lo de la botella y la esperanza muy sardónico.

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